lunes, 3 de octubre de 2011

Tan solo pensar, que me siento mejor contigo.

Recuerdo que una vez me dijeron que lo único que no se olvida es lo duradero. Que las otras cosas vienen y se van. Y si, eso es cierto. Todo viene y se va: las flores, la bebida, los rollos de una noche, incluso el éxtasis que supone ganar una carrera. Y si, al final siempre llega el olvido. Cuando las cosas se quedan escondiditas en una caja dentro de la cabeza. Y de vez en cuando salen a la luz, cuando te da por abrirla y decir: '' Joder que buenos tiempos ... '', y comienza la risa: '' ¡ Si, ahora me río pero como lo pasé ! '', incluso cuando entra la nostalgia. En remotas ocasiones aparecen las lágrimas. Cuando la belleza de los instantes produce una sensación de anhelo, superior a lo que se pueda imaginar. Y claro, estás tú. Que no creas ni risa ni lágrimas, creas una sensación diferente. Porque eres capaz de encender y apagar mi rabia, en el periodo que dura un intercambio de miradas. Eres capaz de crear un leve recuerdo que se eclipsa con tan solo pensar en los cientos de promesas que nos quedan por cumplir. Pero que sin embargo me da igual que no las cumplas, porque no hace falta que lo hagas para saber que estás ahí. La sensación de haber creado adicción, de tenerte cerca me hace sentir especial. Tu chica especial.

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